1.3.08

Un consejo para Obama




Un consejo de política democrática, y trascendente para el candidato Obama:
Estimado candidato... anúncielo, sin necesarias estridencias, en lo que queda de las primarias.
Si triunfa en la presidencial, como espero, póngalo en práctica pronta, sistemática y vigorosamente: estoy hablando de todas la alternativas de la democracia-semidirecta. Plebiscitos, referéndums, consultas populares, revocación de mandatos, etc. Seleccione los temas que modifiquen todas las leyes que haya que modificar. O abrogarlas. O aprobar nuevas legislaciones. E induzca, legitime y sanciones cambios constitucionales para perfilar un nuevo orden superior del derecho.
Hágase asesorar con mediciones estadísticas de posibles grados de aceptación popular. Intervenga Ud. mismo en los debates cuando el cambio necesario que Ud. impulse tiene un apoyo en equilibrio con el no-cambio. Trate de no perder ninguna - particularmente las primeras - de las prácticas de democracia semidirecta. Use y abuse de la tecnología que hoy - ya se ha visto, inobjetablemente, hace sólo meses en Canadá - permite votar en su propia casa con su propia computadora.
Usted advertirá que la experiencia progresiva y acumulada irá asignándole a los cuerpos intermedios, inclusive poderes de estado - léase particularmente legislativo - y aún a las grandes corporaciones roles que no son los que pretenden y perversamente desvirtúan. Volverán a ser lo que una vez fueron - y no debieron dejar de serlo -en los años fundacionales del país. Un nuevo y revolucionario tipo de liderazgo emergerá incontrastable. Y hay buena madera para hacerlo con Ud. mismo Sr. Obama.
Se votará sobre temas - issues - que se imponen y no sobre las caras, gestos carnavalescos en debates televisivos, histerias o historias nones sanctas de candidatos, o el funesto marketing de los "lobbies". Con calendarios detallados y precisos. Y el pueblo irá munido de "machetes" como en la escuela y con las indicaciones de votar a favor o en contra de quizás decenas de temas convocantes. Y de allí a los "candidatos".
Sí, hágalas coincidir con las fechas elecciones convencionales. Se producirá un efecto netamente aleccionante: el votante votara primero por su opción preferida en el tema de la consulta y muy luego con el candidato o partido que apoyará esa opción. En definitiva sabrá que vota y porque vota a quien vota. ! Algo muy distinto al hoy!
Toda una nueva cultura política se estará forjando inclusive con imperativas proyecciones internacionales para el progreso de todo el mundo. En algún momento con la participación de todo ése mundo porque, sin exclusiones, a todo el mundo, precisamente, ese tema en consulta, deba interesarle. ¿Pasado mañana?
¡Claro, no hoy todavía!

(Este tipo de razonamiento es apropiado para todas las democracias, especialmente en Argentina y demás países latinoamericanos...)

Jorge Máximo Avilés